¿Es bíblico el Vision Board? Una mirada cristiana y psicológica
- Johairy Gerardo

- hace 1 día
- 4 Min. de lectura
Al iniciar un nuevo año, es muy común hacernos preguntas sobre nuestras metas, sueños y propósitos. En este tiempo, una figura que se escucha con mucha fuerza es el vision board o tablero de visión. En las últimas semanas, las redes sociales se han llenado de contenido relacionado con crear un vision board, preparar el año, organizar metas y visualizar aquello que deseamos ver cumplido al final del año.
Este movimiento no solo ha impactado al mundo secular, sino que también ha generado una pregunta dentro del gremio cristiano:
👉 ¿Es bíblico el vision board?
Antes de responder esa interrogante desde una perspectiva Espiritual, es importante entender primero el aspecto psicológico detrás de esta práctica.
🧠 El vision board desde la psicología
Desde la psicología —y especialmente desde la neuropsicología— se ha comprobado que plasmar metas, deseos y actividades tiene grandes beneficios para la mente. Cuando una persona escribe, visualiza y organiza sus objetivos:
El cerebro experimenta menos estrés
Los niveles de cortisol (hormona del estrés) tienden a estabilizarse
Las emociones se regulan con mayor facilidad
Se obtiene una sensación de orden, control y dirección
Tener un plan claro ayuda a la mente a sentirse más segura, ya que no opera desde la incertidumbre, sino desde una estructura establecida. La psicología afirma que establecer metas, planes y sueños es altamente beneficioso, especialmente cuando estos no implican cambios extremos o desorganizados en la vida de la persona.
Cuando nuestras metas son realistas, alineadas con nuestra capacidad actual y organizadas de forma clara, el cerebro las procesa de mejor manera, facilitando el enfoque, la disciplina y la constancia a lo largo del año.
✝️ ¿Qué dice la Biblia sobre planificar y tener visión?
La Biblia no solo valida la importancia de tener visión, sino que nos anima a hacerlo con sabiduría y dirección divina. Un versículo clave que suele relacionarse con este tema es:
“Y Jehová me respondió y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.” Habacuc 2:2
Este pasaje nos muestra claramente el principio de escribir y visualizar la visión, no como un acto vacío, sino como una herramienta para caminar con claridad hacia aquello que Dios ha puesto delante de nosotros.
Además, la Palabra nos recuerda que toda planificación debe estar alineada con Dios:
“Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.” Proverbios 16:3
Y también:
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” Jeremías 29:11
Estos versículos nos enseñan que tener planes no es antibíblico, siempre y cuando nuestros planes estén sometidos a la voluntad de Dios y no sustituyan nuestra dependencia de Él.
¿Es bíblico el vision board?
La Biblia no menciona en ningún momento que no debamos planificar, ni que esté mal crear un vision board, un mural de visión o una lista de metas. Por el contrario, lo que la Palabra de Dios sí recalca es el peligro de obrar sin dirección y de actuar sin consultar o alinearnos con la voluntad de Dios.
Aquí es donde entra el posible lado negativo del vision board, cuando no se sabe manejar correctamente.
El problema no es planificar, soñar o establecer metas. El problema surge cuando nos enfocamos tanto en cumplir lo que está plasmado en ese mural, que durante el transcurso del año dejamos de escuchar la dirección de Dios. Dejamos de preguntarnos si Dios está de acuerdo con cada paso que estamos dando, o si aquello que escribimos realmente debe cumplirse en ese tiempo específico.
Cuando el vision board desplaza la voz de Dios
Muchas personas llegan al final del año y se dan cuenta de que una, varias o incluso ninguna de las metas escritas se cumplió. Esto comienza a generar frustración, tristeza e incluso decepción Espiritual. Algunos llegan a pensar que Dios no fue fiel, porque no se cumplió lo que estaba “decretado” en su vision board.
Sin embargo, la realidad es otra.
En muchos casos, las metas no se cumplieron porque:
No eran la voluntad de Dios, o
No era el tiempo correcto para que se cumplieran.
Y sí, puede que hayas caminado correctamente. Puede que hayas obrado bien, tomado decisiones sabias y hecho tu parte. Pero la Palabra nos recuerda que, aunque el ser humano se prepare, la victoria viene de Dios:
“El caballo se alista para el día de la batalla; Mas Jehová es el que da la victoria.” Proverbios 21:31
Esto nos enseña que podemos planificar, prepararnos y accionar, pero el cumplimiento final siempre está sujeto a la soberanía y sabiduría de Dios. Aun cuando hacemos todo “bien”, si Dios determina que todavía no estamos preparados para recibir aquello que pedimos, simplemente no se dará…
Dios es un Dios de orden, pero también de tiempos
La Biblia nos muestra claramente que Dios es un Dios de orden. A Él le agrada que vivamos organizados, con dirección y propósito. Crear un vision board, establecer metas y caminar con disciplina no es antibíblico.
“Porque Dios no es Dios de confusión, sino de paz.” 1 Corintios 14:33
Sin embargo, ese orden debe comenzar desde el lugar correcto: el corazón alineado con Dios.
Por eso Jesús nos dejó una instrucción clara:
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Mateo 6:33
Cuando el Reino de Dios ocupa el primer lugar, entonces nuestras metas, sueños y planes dejan de ser una carga emocional y se convierten en herramientas guiadas por Él.
Entonces, ¿debería un cristiano crear un vision board?
Sí. Pero con el enfoque correcto.
Crea tu mural de visión.
Establece metas.
Define sueños.
Camina en orden y con disciplina.
Pero determina en tu corazón que:
La voluntad de Dios va primero
La dirección de Dios es más importante que el plan
El tiempo de Dios es perfecto, aunque no coincida con el tuyo
Cuando entiendes esto, el vision board deja de ser una fuente de frustración y se convierte en un acto de fe y rendición.
✨ CONCLUSIÓN
El vision board no es el problema. El problema es cuando el vision board reemplaza la dependencia de Dios.
Planifica, sí.
Visualiza, sí.
Sueña, sí.
Pero recuerda siempre que Dios es quien dirige los pasos, y que muchas veces lo que no se cumple no es castigo, sino protección.
“El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.” Proverbios 16:9
Gracias por llegar hasta aquí.
Bendiciones,










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